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lunes, 22 de noviembre de 2021

¡¡YA TOCA!! Raúl SantaEufemia

 ¡¡ Ya toca !!

RAÚL SANTA EUFEMIA


Históricamente, desde la primera vez que una persona abonó un trabajo a otra, existe la negociación de la remuneración y la reivindicación de derechos y deberes entre quien ofrece el trabajo y quien lo ejecuta. 

En 1843, en Reus, el sector textil firmó el primer Convenio Colectivo de España sin que existiese normativa laboral. Bastante después, bien entrado el S. XX, se comenzaron a registrar convenios con regulación detallada y completa.
Desde 1888 la UGT, hace 61 años CCOO y 44 CEOE, conformamos la mayor representatividad estatal, buscando el consenso para más de cuarenta y siete millones de ciudadanos, de la negociación colectiva.

Creo importante reseñar dos grandes hitos de dicha negociación en la actualidad y de cara al futuro: la Reforma Laboral de 2012 y la pandemia COVID 19.

La destrucción laboral tras la crisis del 2008, y la regulación más lesiva y sangrante de España para la clase obrera firmada unilateralmente en 2012 por el PP, provocó una herida sindical que ya va camino de durar 10 años. Sin embargo, estamos tocados, pero no hundidos, pese a que la recuperación de derechos y de salarios es casi imposible. La foto fija de la reforma laboral, y la carestía de vida con la oposición patronal instalada en el no por decreto, necesita de urgencia una derogación y un paso a una etapa de renovación del sistema laboral y un estatuto de los trabajadores actualizado.

UGT, ante el segundo hito al que me referí antes, ha priorizado salvar vidas en plena pandemia. Con nuestro ADN, defendimos la conservación y la creación de empleo y, por tanto, también ayudamos en lo posible a las empresas a gestionarlo. El Diálogo Social buscó priorizar la salud colectiva acompasando la vida de las empresas y el mantenimiento de empleo existente.

El 17 marzo de 2020, RDL 8/2020 art. 23. 1a), UGT procedió a llevar a cabo una reivindicación histórica para proteger el empleo durante la pandemia por Covid19 mediante el sistema de los Ertes.

Confinada la sociedad, desde UGT, la plantilla completa estuvo disponible tanto por teléfono como por ordenador, con jornadas maratonianas atendiendo a afiliados, no afiliados, a empresas, abogados o gestorías que nos necesitaban. Nos debemos a la clase trabajadora y aquel era el momento de estar ahí para todas las gestiones y explicaciones para las que nos requirieron: información sobre subvenciones y/o exoneraciones de cuotas de Seguridad Social, administración y gestión de procedimientos, etc. Cabe recordar que, en España, alrededor de tres millones y medio de personas estuvieron en Erte en mayo del 2020, 204.000 de ellos en Castilla y León. Por eso, toda nuestra estructura, nuestros trabajadores y nuestros cargos ejecutivos estuvieron por aquel entonces negociando expedientes, y gestionándolos gratuitamente para miles de empresas. Sin embargo, el acuerdo del RDL no amparaba nada la dotación de medio alguno para esta ingente cantidad de tareas extraordinarias, más allá de los que ya disponía la propia organización. 

Respeto el trabajo de entidades privadas en la gestión de ERTE, pero es necesario establecer una comparación para comprender nuestro compromiso sindical, puesto que el coste de estos procedimientos en asesorías y gestorías supone entre 290 euros y 1500 euros, con un precio medio de 500 euros.

Planes de Igualdad 

Aún no habíamos acabado con el ingente trabajo cuando se firmó el RDL 901/2020 del 13 octubre, que obligaba a las empresas a desarrollar planes de igualdad. 

Estos planes debían implementarse desde 2020 a 2022, empezando por aquellas que tienen de 150 y 250 trabajadores, después, deberán ejecutarlo las empresas que tienen de 100 a 150 trabajadores, por último, las que disponen de 50 a 100 trabajadores, y todo esto antes del 7 marzo de 2022.

La incomprensión, falta de cultura y dejadez empresarial en temas de igualdad (y más aún si hablamos de las 160.000 pymes de CyL) vuelve a provocar que nos pidan ayuda a la UGT. Para proceder a sus necesidades, volvemos a tirar de nuestros medios humanos y económicos, formando e inculcando valores feministas en cada empresa que tiene que desarrollar su plan y, por ende, a un enorme porcentaje de la sociedad. Los hombres llevamos siglos sin ayudar a dejen de existir desequilibrios sociales y laborales entre hombres y mujeres. Y ya es hora de comprometerse a aportar.

La igualdad no puede confundir a nadie. Ha de despertar mentes y debe procurar acuerdos de planes de igualdad completísimos y vivos. Deben evolucionar, además, acompasando los perfiles de las plantillas y permitiéndoles conciliar sus vidas personales y profesionales. También es imprescindible dejar claros dos ejes principales: las mujeres no son un colectivo y los planes de igualdad se rigen por la negociación colectiva.

Una vez más, el ejercicio de la acción sindical en esta negociación ha sido gratuito y desarrollado con medios propios (aunque aún queda lo más fuerte que es lo que llegará a través de las negociaciones a estas pymes) asesorando a gestorías privadas que facturan 800 euros por plan creado. Y es que UGT está llevando de la mano a los miles de empresarios obligados por ley, en este proceso de elaboración de los planes, tanto en información como en formación. Necesitamos que no se limitan a ser burdos panfletos. Queremos involucrar a las empresas y a sus plantillas y explicar qué conlleva realmente el desarrollo de estos planes y el amplio abanico de acciones diarias que deben desarrollar las empresas con sus trabajadores.

Es el momento

Como colofón a este texto, sólo cabe una exigencia al Sr. Garamendi y a su estructura geográfica y sectorial en el país (extendiendo también esta exigencia al resto de asociaciones empresariales y empresarios de España, menos representativos, pero igualmente importantes en la negociación colectiva): ¡YA TOCA! 

Sindicalmente tendemos la mano a la mejora de todas las partes que componen la negociación, pese a que el mantra de la patronal gire en torno a la negación de los derechos de los trabajadores. Desde UGT, queremos aportar en los cientos de acuerdos y negociaciones que llevamos años desarrollando conjuntamente, protegiendo tanto las actividades empresariales como sus empleos. Pero ya es hora de devolver esa colaboración gratuita y necesaria, cuando la salud de la ciudadanía se veía comprometida. Hemos prestado atención sin límites y solo cabe que las empresas se pongan las pilas para priorizar y blindar la igualdad para todas y todos integrantes de sus plantillas.

Del mismo modo, es imprescindible, en el marco del Dialogo Social, derogar en su totalidad la Reforma Laboral vigente actualmente y restablecer el equilibrio entre derechos y deberes sociolaborales. Solo de esta manera podremos acompasar la salida de la pandemia, recuperando el poder adquisitivo que la sociedad necesita. 

Los trabajadores asumieron su rol en estos meses y, con su esfuerzo y sobre dedicación, mantuvieron la actividad económica de sus empresas. Sin embargo, ahora están viviendo con el nudo corredizo en la garganta que aprieta su jefe cada día. Necesitan poder cubrir los gastos mínimos, consumir y tener proyectos de futuro. Recordemos que el IPC rondará el 4,5 o 5% al finalizar el año.

Ya toca también dejar de amedrentar y coartar a los trabajadores que constitucionalmente se presentan a unas listas sindicales en sus respectivos trabajos para luchar por sus derechos. Tras 133 años, el devenir en la negociación colectiva ha dado las mejores políticas y leyes sociolaborales al país y a Castilla y León. Solo cabe que, en esta desescalada pandémica, las empresas dejen hacer elecciones libremente, permitan constituir secciones sindicales y comités en los centros de trabajo y que los delegados puedan desempeñar su labor sin presiones ni amenazas.

Raúl Santa Eufemia  secretario de Acción Sindical, coordinador de Área Externa y Diálogo Social de UGT Castilla y León.